El poder es el lenguaje de la política. Nada nuevo, cientos de pensadores y no tan pensadores han dicho lo mismo, desde diversas áreas y, para el caso, no importa demasiado, la cosa es que se juega con el poder. A pesar de que hay algunos personajes que intentarán blanquear siempre los objetivos de la política hacia el bien común, en la práctica y en mucha teoría el bien común es la tarea secundaria, la primera es obtener el poder y luego conservarlo. La concertación es un ejemplo bastante bueno.
La política tiene otra gracia, el ejercicio de su poder depende de un factor que entre más democrático el sistema de gobierno, más se intentará ocultar, pero siempre, siempre, permanece, aún cuando se hace gala de lo contrario. El factor es la violencia.
Sobre todo si analizamos la política desde un punto de vista sistémico (pero no sólo así), el poder es el lenguaje con el cual se entendería a nivel de estructura el sistema político, pero con la violencia oculta o no, extendiéndose sobre todas las personas que forman el pueblo dominado por aquel sistema y dispuesta a ser utilizada por este poder cuando sea necesario. Sin embargo, de esta misma forma se entiende el poder como la amenaza latente de la violencia, por lo tanto, cuando ésta es utilizada el poder desaparece, el órgano se ve cuestionado por personas que no se han subyugado a la dominación del régimen, es decir, de alguna forma ha perdido poder sobre ese grupo humano, pero le queda la violencia, el reducir aquellos individuos al polvo si es que es conveniente para la conservación de éste. A pesar de eso, difícilmente podría acabar con todos aquellos en que algún momento se le oponen o intentan liberarse del poder opresor, por lo que, siempre quien gobierna utilizará la violencia en contra de individuos que componen y soportan el armazón gobernante.
Por otro lado, las personas, nosotros no tenemos mayor poder a nivel de estructura social, quien crea ciegamente en la democracia tiene menos poder aún, pues sólo mantiene una lógica que en nada beneficia a la sociedad en su conjunto. Ahora, si no tenemos mayor poder para intervenir, por definición tenemos algo, tenemos la violencia. Carentes de poder, sólo quedaría la violencia, la posibilidad de arriesgar el cuerpo, cuerpo que está marcado desde el nacimiento por las formas de dominación vigentes en la correspondiente época. No le queda a la población más que el ejercicio del contrario de la moneda del poder, sin embargo, se corren muchos riesgos. Desde que en una negociación posterior a una etapa de protesta, no se haga nada más que entrar en un juego de continuidad con las políticas dominantes y que, en el fondo, no provoque nada al poder sino que, por el contrario, contribuya a que se haga más fuerte; Hasta que el uso de la violencia produjese contradicciones irreconciliables entre la masa de personas que ocupan el mismo campo, es decir, que debiesen actuar en conjunto, ambos sectores, como huérfanos de poder suficiente.
Por eso creo necesario el actuar hasta las últimas consecuencias, pero no como si la violencia nos llegara y no supiéramos que hacer con ella, como algo que nos dominara a la vez, sino sabiéndola herramienta, sabiéndola nuestra como uso legítimo de la falta de poder, del abuso de un lado de la moneda en contra de las personas que carecemos de forma de combatirlo, que hasta ahora no hemos podidos percatarnos que ante un poder exageradamente extendido, tenemos respuesta y legítima.
7 comentarios:
En sí la violencia es ya una manifestación de poder. Así que no nos sintamos tan débiles. Tenemos una poderosa, poco efectiva, y pasional arma.
El problema es que lamentablemente tenemos menos poder, que el poder institucionalizado.
El objetivo, creo yo, es cohesionar la mayor cantidad de fuerza posible, que en bruto, no es poca, y canalizarla de una manera rápida y efectiva.
Pero para eso habría que ponerse apolíneo, y no me siento preparado para entrar en esas ligas...
Por mientras. Disfrutar del mambo reductor.
No es desmentible lo que dices, pero el tema se trata de poder legítimo, si nos ocupamos del poder como poder legítimo, las personas no lo poseen. Es decir, cuando una persona hace uso del poder que dices, que yo menciono como violencia, es rechazado por la mayoría de las personas (sujetas a la moral imperante)y, por tanto, no susceptible de ser ejercido como un medio válido, es así que se considera sólo violencia. Mi asunto es descargar lo negativo del concepto violencia.
Hay que hablarlo en algún mambo.
o sea, quitarle la connotación negativa a la palabra violencia ?
creo que entiendo
me quedó más claro cuando hiciste tu intervención en ciencia política y todo el mundo se te fué encima jaja
Está claro que la violencia es mal vista y no se considera buena moralmente, por lo tanto si se invita a gente a participar de un acto violento, llegarán tal vez personas que no piensan mucho y solo quieren destruir, lo cual no sirve mucho, creo, para lo que se propone.. algo así como una "violencia inteligente". Creo que si queremos cambiar las cosas está bien destruir para luego construir, porque ya sabemos que las apariencias, la publicidad, el sistema y su comodidad hoy en día consumen la mente de todos y que hay que actuar para salir de esta dominación mental. Me gusta la idea, pero siento que está coja, que falta lo posterior a este corromper violento.
Por qué habrán tantas mujeres cuyo nombre es cony????
Bueno, creo saber quien es, pero puedo estar equivocado.
Obviamente falta, tampoco tengo la respuesta a qué se hace luego de un "corromper violento", sólo creo que una forma de partir es subvirtiendo la mayor parte de los focos en donde se enmarcan relaciones de dominación, la misma familia es uno de esos, lo que es la moral, lo bueno y lo malo, lo saludable y lo perjudicial. Habría que empezar a desnudar las cosas, sin apresurarse demasiado, pero ya. Desnudarlas y, con la mente menos "controlada", lograr divisar que es lo que deberíamos hacer.
Hay que pensar muchas cosas y actuar. Si eres la cony que yo creo, deberías ayudarme.
Demasiado valido lo mencionado, pero no se que tan válido es que Uds. lo crean. Esto no lo digo por que los conosca, simplemente me tope con esto y me pege un poco con sus "mambos" o como sea que llamen a esto. Pero bueno, a lo que voy es que para lograr esto, con lo que yo concuerdo totalmente, necesitamos gente que REALMENTE lo quiera dar el todo por el todo, inteligentemente, no estúpidamente arriesgandose a la primera, sino que pénsando y calculando todo antes de cada páso. Desde eso, obviamente que el grupo de gente que intente esto va a tener que caer en los juegos de poder y utilizar al mismo gobernante para lograr algo, osea tendra que ensuciarse las manos con esto que tanta repulsión les causa. Ahora, no se que tan dispuestos esten ustedes a hacer algo así, puesto que son del tipo, por lo que veo en lo que escriben, "intelectualoide" deprimido y antisocial, de esos que se quedan en las palabras porque realmente no se quieren ensuciar las manos por la causa. Bueno, nada más que decir que la inconcecuencia a veces es necesaria y que mi intención no es atacarlos ni nada, solo opinar y hacer ver lo que siento cuando los leo, por qué por el tipo de personas que creo son, esta es la intension del blog, llegar a la gente, o no?
Un@
“La primera [tarea] es obtener el poder y luego conservarlo”
Maquiavelo lo dijo, está claro, y quien dice lo contrario es sólo una pomada para las masas; por ello pudiéramos pensar que si la democracia aún marcha es porque las personas la toleran: ¿o acaso crees que la gente no sabe qué el objetivo del político es el poder?.Pregúntaselo a cualquiera.
“La política tiene otra gracia, el ejercicio de su poder depende de un factor que entre más democrático el sistema de gobierno, más se intentará ocultar […] El factor es la violencia”.
¿Cuál es la relación causal entre más democracia y más violencia solapada? La violencia ha estado en toda forma de dominación humana, y no es de exclusividad de la democracia. Por otro lado, si creemos que esta violencia se oculta tras la democracia: ¿por qué no podríamos decir que las personas la secundan para mantener la forma de gobierno para ellas satisfactoria? Ya dejamos en claro que las personas tienen conciencia de esta relación intrínseca poder-democracia.
“Si no tenemos mayor poder para intervenir, por definición tenemos algo, tenemos la violencia” “sabiéndola nuestra como uso legítimo de la falta de poder”.
Sí, tienes violencia; pero: ¿qué tan legítimos es este uso? Si entendemos que la legitimidad está dada por la sociedad, entonces es absolutamente ilegítimo usar la violencia para destruir algo que las personas no necesariamente aman, pero si consideran necesario, como lo es la democracia.
Por último, si el poder es lo que mueve la política y el uso de este a través de la violencia genera la dominación y opresión a los grupos desconformes: ¿no estarías estableciendo una dominación propia al hacer uso de este poder? ¿No estarías cayendo en una circularidad violencia-poder?
Finalmente crearías un nuevo sistema con otros grupos desconformes, excepto el tuyo. Y hoy pasa lo mismo, la sociedad vive en democracia –por ser lo menos malo- con la sola justificación de que ésta es el sucedáneo del discurso moral, por ello legítima y considerada necesaria por la población; lo cual nada tiene que ver con que tú o yo la consideremos un asco. Quiero llegar a que el problema no son los gobiernos, sino la gobernación, y antes que esta, los seres humanos en sí con su actual configuración valórica.
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