Al parecer, las ideas que han prevalecido en el tiempo, y logran la tan afanada legitimidad de la sociedad son las que piensan por y para ella, de una manera trascendente y estable, las que le prometen el mayor orden posible, o más bien dicho, estabilidad.
No es un supuesto, pero perfectamente se puede inferir que el hombre es un ser que busca la tranquilidad, la paz, la plenitud, estar cómodo consigo mismo y con los demás. Es por esto, que todas las ideas que tienen como fin, proyecto, meta a cumplir, logran aceptación, y legitimizan como validad, como una alternativa para lograr la tan anhelada felicidad social, y por supuesto, individual.
El ser humano deposita sus esperanzas en lograr esta satisfacción, plenitud y paz consigo mismo y con los demás, llamaremos a este estado de catarsis, felicidad. Esta será la definición que tomaremos para este tan discutido concepto.
Puede plantearse un camino propio para lograr una felicidad sin considerar al resto, quizás por esto muchas religiones (orientales en especial) logran esta afluencia, individuos que quieren ser felices consigo mismos. “si estás bien contigo, estarás bien con los demás”. Es válido, un camino que a mi parecer es en extremo individualista, aunque se defiendan de esta característica, ya que la misma connotación de la palabra individualismo no es muy positiva que se diga, ya que, por lo general se concibe al hombre como un ser social, el hombre bueno es el que es bueno para con lo demás, y son lo demás los que le otorgan este titulo de aparente nobleza. Bueno. El punto es que se está evadiendo en parte a la sociedad en su conjunto, el individuo es una isla en ella, que pone énfasis en su persona para lograr este estado de catarsis. En esencia es a eso lo que se aspira con esos métodos para alcanzar la felicidad, la catarsis.
Otros empeñan su vida causas netamente sociales, serían el hermano gemelo de los individualistas, estos aparentes idealistas que sueñan con propósito común, que supuestamente nos hará felices, y se fundan bajo los preceptos de igualdad, fraternidad y la tan cuestionada, libertad.
Obviamente que buscan el reconocimiento, pero no indagaré en las causas que los motivan para lograr dicho fin, ya que siento que es paja molida, que son seres débiles, incapaces de sujetarse a sí mismo, y necesitan la aprobación de su medio externo inmediato para sentirse aprobados. Se hacen llamar altruistas, pero también les gusta el término bueno. “hay hombres que luchan un día…”. No son más que unos hijos de puta.
Unos terceros individuos son mezcla de ambos. Presuponen que el individuo es ser social, que necesita del resto, pero plantean que no todos tienen el mismo concepto de felicidad, que no a todos el mismo objeto les causará la denominada catarsis, y prefieren convivir en paz, en una vida social marcada por el individualismo. Individualismo social quizás podríamos decir que es la doctrina que siguen muchos demócratas, liberales, y cosas por el estilo. Esos que nunca se juegan el pellejo, y que aman la palabra consenso, acuerdo, mayoría, contrato, conversación, mesa de diálogo, representatividad, bienes social e individual, y la tan manoseada: progreso.
Y este es el punto; el progreso, es esta maravillosa palabra la que manosean todos, el progreso será alcanzado por tal o tal vía, con éste método traeremos el paraíso a la tierra, donde hombres, mujeres, niños, ancianos, animales, parapléjicos, empresarios, sacerdotes, cafiches, punks, micreros y artistas podamos vivir en PAZ.
Pero cuál es la idea?, se necesita imponer un fin, el humano necesita esta constante búsqueda para poder seguir viviendo, la vida al parecer, bajo estos conceptos, es un constante soñar.
Si se desea innovar, se debe hacer algo que no nos permita soñar, que no nos permita cree, algo que no sea colectivo, los colectivismos sociales están manoseados, se necesita una idea que no parta del supuesto de que el hombre será feliz en relación a demás, si no de que el hombre puede sujetarse a sí mismo, ser el constructor, el artífice de su destino y de su vida misma, material y/o ideal.
Se debe romper con las connotaciones establecidas, crear una nueva concepción de la ciencia y de la filosofía, y dejar de lado los términos antiguos y reemplazarlos por otros nuevos, o más aún, ir más allá, y derribar el significado de estos para concebir unos propios. Se puede decir que nos amenaza una incomunicación. Pero quién la desea si cada uno va a sujetarse a sí mismo?, asociarse con quién le dé la gana y no con quien una estructura le obligue?
Es complicado el asunto, muy imposible, pero si una idea así puede surgir de las ideas ya existentes. Por qué va a ser tan difícil que esta misma se materialice?